EL SISTEMA SATE COMO MÉTODO PARA AISLAR E IMPERMEABILIAR UN INMUEBLE

Las siglas del sistema SATE hacen referencia a una definición muy sencilla, se refieren al sistema de aislamiento térmico por el exterior de las fachadas. Y es una de las mejores maneras de elevar el nivel de confort dentro de una vivienda. Y no hablamos solo de confort originado por una temperatura agradable, sino que como ese calor permanece dentro de casa, no será necesario poner la calefacción a tanta potencia como se pone en el invierno. Bastará con encenderla solamente unas pocas horas, y ese calor residual, mantenido dentro de casa, servirá para que no percibamos el frío.

El Sistema SATE es efectivo porque no deja puente térmico sin cubrir. Un aislamiento por dentro de la vivienda o en la cámara de aire, hace que las paredes sean más resistentes al calor, pero deja zonas sin cubrir como los frentes del forjado, las columnas empotradas en el muro de la fachada o las zonas de caja de persiana. En cambio un el aislamiento por el exterior de la pared permite cubrir todas esas superficies sin problema, porque desde el exterior todo el frente del cerramiento es continuo. Los trabajos a realizar, una vez hayamos decidido que ése va a ser el sistema de aislamiento instalado, se ejecutan exclusivamente desde el exterior sin entorpecer la vida dentro de las viviendas.

No hace falta demoler nada, salvo que el paramento antiguo esté en pésimas condiciones. Lo primero que se hace es lavar bien y arreglar los pequeños desperfectos de la fachada y sobre ella se dispone la capa aislante utilizando pelladas de mortero de cemento como adhesivo. La capa aislante estará formada por elementos rectangulares de 5 o 10 cm de espesor de poliestireno expandido, extruido o lanas minerales. Con esos elementos iremos envolviendo las paredes exteriores dejando únicamente libres los huecos de puertas y ventanas. Esa será la capa encargada de mantener el calor dentro de los hogares.

Pero como no puede quedar expuesta a la intemperie, porque sería desintegrada por la contaminación o los animales, se le da un revestimiento exterior protector, consistente en una nueva capa de mortero de cemento con una pequeña malla interna resistente y un acabado final que puede ser pintado con pintura plástica.

De esta manera habremos conseguido aumentar la superficie aislante de las paredes pero sin reducir metros útiles interiores, incorporando los materiales aislantes por la zona exterior. Y esto, que se hace rápidamente, luego repercutirá en la reducción de pérdidas de calor del inmueble, en una mayor sensación de confort dentro de los hogares tanto en verano como en invierno, y en un considerable ahorro económico al cabo del año gracias al menor gasto en las instalaciones de calefacción y climatización.